Espectáculo de humor con el formato de café concert, basado en un licuado de personajes que transitan mundos maravillosos en estado de soledad.
Con un lenguaje ácido y veraz, que aborda un sentimentalismo propio del ser humano desde diferentes ángulos vivenciados por los personajes, en un callejón multifacético experimentado por los actores hasta llegar a un estado en común, “la soledad”



El origen del universo, el caos y la creación de todas las cosas, desde los planetas hasta el monumento a la bandera…
Mujeres solteras, ancianas abandonadas, hombres ilusionados…
Una sirvienta humillada por su patrona…

Una niña aburrida, casta y pura, pero que alimenta cierta sed de venganza…
Una boliviana llena de desgracias, víctima de un milagro que cambia su vida y la de su familia…
Esta obra, cuenta con vestuarios multicolores en un perchero, que poco a poco los actores irán apropiándose para encarnar estas personalidades picarescas, hasta el punto de evacuar de sí mismos, los sentimientos mas profundos, pero siempre asegurando la diversión del público, en una hora y media de humor.

Cada vestuario, cada peluca, cada par de zapatos, simbolizan diferentes universos posibles a partir de cuerpos-soportes que encarnan situaciones extremas, con textos fuertes y música tragicómica, hasta quedar el perchero vacío, como un esqueleto que muestra todo su ser en un espasmo decidido a confesar algo que el público valorará vivenciándolo de algún modo.
“Una mujer vestida de rosa muestra las hilachas de su corazón, soñando con aquellos tiempos en los que alguna vez era algo”.
María Torresetti y Jonatan Cizmas protagonizan este espectáculo, dirigiéndose uno al otro, ocupándose de todo lo que rodea a la escena.
Una música melodramática acompaña cada presentación de estos seres, donde lo femenino se vuelve substancial hasta el punto en que el público se preguntará: es un espectáculo de humor???